La Plasticultura: aliada de la agricultura ante el cambio climático y con un enorme desafío ante el medioambiente

29/12/2021 / BY / IN CIPA, Medio Ambiente, Newsletter, Reciclaje

Hello Castellón Petrovich
Coordinador General
Gestión Tecnológica y Asistencia Técnica en Polímeros
CIPA

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

El deseo de los seres humanos por disponer de alimentos todo el año, a pesar de los cambios estacionales, lo llevó desde hace mucho tiempo a pensar en cómo desarrollar cultivos en ambientes protegidos de los extremos en las temperaturas y en las condiciones medioambientales.

El célebre pensador y filósofo romano, Séneca, en el siglo I de nuestra era, escribió esta frase: “…¿no van en contra de la naturaleza, aquellos que desean una rosa en invierno?…”, y fue por algo que lo impactó, ya que los emperadores de la antigua Roma, no sólo deseaban rosas, sino toda clase de frutas y alimentos, fuera de estación, lo que traía grandes problemas a los encargados de conseguirlos, desde lugares remotos del imperio o tenían que idear nuevas técnicas de cultivos protegidos, muy innovadoras para su tiempo, a fin de satisfacer los deseos de los emperadores.

Pero fue en 1946, apenas terminada la Segunda Guerra Mundial, cuando al Dr. Emery Emmert, de la Universidad de Kentucky, Estados Unidos, se le ocurrió cubrir sus cultivos de plantas en invierno, con películas de celofán, con gran éxito. Luego, en 1956, utilizó film de polietileno de baja densidad, como techo de sus invernaderos de porte bajo, lo que fue el comienzo de la Plasticultura y la creación de los invernaderos con cubierta plástica de bajo costo.

El Dr. Emery Emmert, Padre de la Plasticultura, en su invernadero de porte bajo, en Kentucky, 1956.

 

Más de 60 años han transcurrido desde la aparición de esos primeros invernaderos cubiertos con film plástico y hoy en día la Plasticultura ha logrado cumplir con el anhelo de miles de millones de personas en toda la Tierra, no solo de tener una rosa en invierno, sino de contar con hortalizas, verduras y frutas, todo el año y casi en cualquier parte del planeta.

En Chile la presencia de la Plasticultura ha logrado milagros como el cultivo de hortalizas en el desierto de Atacama, en locaciones como el Valle de Azapa, donde se producen tomates, pimentones, zapallitos y muchas otras hortalizas, que surten las necesidades de gran parte del país.

Vista del Valle de Azapa con algunos de los invernaderos que han convertido el desierto en un emporio para la producción hortícola (foto cortesía ARAVA)

Y en el cultivo de los frutales para la exportación, desde Chile hacia mercados como China, Estados Unidos y Europa, la contribución de la Plasticultura ha sido fundamental para proteger a las cerezas, arándanos, paltas, uvas y otros tipos de frutas de los factores medioambientales adversos, sobre todo en tiempos donde el cambio climático ha traído problemas como las heladas primaverales y la sequía extrema con una alta radiación solar.

Cerezos protegidos por techos para frutales, constituidos por telas tejidas de PEAD y laminadas, que brindan la protección que requieren estos cultivos para exportación (foto cortesía DELSANTEK).

 

Pero las bondades de la Plasticultura también entran en conflicto con la mala disposición de los agroplásticos de desecho, tales como: film para invernadero, telas tejidas para techos, películas para acolchado o telas no tejidas para cubiertas de minitúneles o cubiertas flotantes. Así la conocida frase de “cuando el destino nos alcance”, ya le ha llegado a los agroplásticos, ya que hay un enorme compromiso con el medioambiente, que no se puede dejar de lado.

Los grandes desafíos de la Plasticultura para el siglo XXI pasan por ayudar a la agricultura a mitigar los efectos del cambio climático, a fin de proveer de alimentos a los habitantes de la Tierra y, por otra parte, desarrollar una agricultura limpia y libre del impacto de los desechos plásticos. Así, en los próximos años se espera una actividad muy importante por lograr agroplásticos totalmente reciclables y también la introducción de los biomateriales, con características biodegradables y compostables para muchas aplicaciones.

Todos esos temas y muchos más se debatirán en el XVI Congreso Internacional de Plasticultura CIDAPA CHILE 2022, que tendrá lugar en Concepción, Región del Biobío, con el patrocinio del Centro de investigación de Polímeros Avanzados, CIPA y de otros importantes sponsors del sector plásticos, químico y agrícola de Chile y de muchos otros países, como España, Estados Unidos, Francia, China y de Latinoamérica.

Este evento tan relevante, donde se hablará del tema de los agroplásticos, el cambio climático y el medioambiente, se realizará del 20 al 22 de abril, en los espacios del Hotel Marina del Sol, en Talcahuano, en modalidad híbrida, presencial y telemática. Para mayor información se les invita a contactarnos por: contacto@cipachile.cl; h.castellon@cipachile.cl; cidapa.presidencia@gmail.com. Al comunicarse se les obsequiará el brochure del evento por vía digital, a sus correos.

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