La Ley de plásticos de un solo uso: ¿qué viene ahora?

05/07/2021 / BY / IN CIPA, Economía circular, Medio Ambiente, Newsletter

Hello Castellón Petrovich
Coordinador OTL
Centro de Investigación de Polímeros Avanzados

 

 

 

 

 

 

 

 

La Ley de plásticos de un solo uso de Chile es una de las legislaciones “más ambiciosas del mundo en esa materia”, dijo la ministra del Medio Ambiente, Carolina Schmidt, en medio de su alegría por la aprobación de esta normativa. La titular del MAM dijo también que esta ley “permite hacernos cargo de más de 23.000 toneladas de plásticos de un solo uso que generan, al año, locales como restaurantes, bares, cafeterías y el delivery”.

En efecto, por medio de esa ley se regulan en Chile productos tales como, vasos, tazas, tazones, cubiertos (tenedor, cuchara, cuchillo), palillos, pocillos, mezcladores, bombillas, platos, cajas, copas, envases de comida preparada, bandejas, sachets, individuales y tapas que no sean de botellas, en tanto no sean reutilizables.

La ministra C. Schmidt explicó, por otra parte, que “el proyecto también prohíbe que los delivery de alimentos preparados entreguen en envases plásticos, salvo que se trate de plásticos compostables certificados. Asimismo, se establece la obligación de que las botellas plásticas sean hechas en base a plástico recolectado y reciclado en Chile, potenciando así la industria del reciclaje en nuestro país”.

Y después de esto, de la promulgación de la Ley de plásticos de un solo uso, ¿qué es lo que viene ahora para Chile? Esa es la gran pregunta que se hacen las empresas transformadoras de plásticos que surten a los restaurantes, bares, cafeterías y el delivery. Pues lo primero será que ya no veremos más artículos plásticos en los negocios de comida, fabricados con materiales como polietilenos, polipropilenos, poliestireno espumado o plumavit, que son los plásticos más utilizados en la fabricación de artículos desechables o de un solo uso.

Y ahora mismo, en el corto plazo, las empresas transformadoras se enfrentarán al desafío de buscar nuevos materiales, que formen parte de los llamados plásticos biodegradables y compostables, aceptados por esta ley. Entre ellos se pueden citar:

  • PBAT o polibutirato adipato terftalato, poliéster aromático biodegradable, con un desempeño parecido al polietileno, que puede utilizarse para artículos flexibles, como bolsas y también para artículos rígidos, como platos o cubiertos desechables.
  • PLA o ácido poliláctico, que forma parte de los biobasados, que viene de fuentes renovables, con unas propiedades parecidas al polipropileno, que le permiten ser utilizado en aplicaciones para artículos rígidos y translúcidos, como vasos, bombillas, removedores y cubiertos de un solo uso.
  • PBS (polibutileno succinato) o el PBSA (polibutileno succinato adipato), que son poliésteres alifáticos, de origen fósil pero biodegradables, que pueden espumarse como el plumavit, de tal forma que pueden lograrse vasos y platos con esa característica, así como contenedores para frutas o carnes.

Se dispone de un tiempo, no muy largo, que se debe aprovechar muy bien por la industria transformadora de plásticos, para familiarizarse con varios de esos biomateriales, ya que su proceso de transformación, manejo, propiedades y prestaciones, no son iguales a los plásticos sintéticos convencionales que tan bien conocemos. Los biomateriales recomendados para estas aplicaciones y que son parte de la nueva legislación, se presentan en la gráfica a continuación:

 

Por la vía de los biomateriales, que provienen de biomasa de origen vegetal y mezclas con almidón, actualmente existen también interesantes propuestas. Entre esas opciones, podemos hablar del FlexBio, un desarrollo de un bioplástico chileno, cuya biomasa proviene de fuentes naturales, nada menos que de nuestros bosques, como parte de los desechos de las actividades forestales, es decir, del aserrín. Luego por procesos químicos se logra transformar el aserrín en un poliol, que recibe el nombre de PolBio, que se utiliza como aditivo mejorador de las propiedades de los almidones, para lograr formulaciones específicas (FlexBio), para aplicaciones donde se requieren fabricar productos rígidos, productos flexibles e incluso para productos espumados. Así con el FlexBio, desarrollado como formulación específica para una determinada aplicación, se puede fabricar películas para hacer bolsas para el supermercado, el retail, e incluso películas para uso agrícola, para el sector salud, como mascarillas y elementos de protección personal y como bolsas para vivero y para el acolchado de suelos o mulch. También es posible fabricar artículos rígidos, como platos, vasos, bombillas y removedores, y para el sector agrícola, como bandejas para cultivo de plántulas y los tubetes para trasplante de arbolitos.

Vienen grandes cambios en el futuro inmediato en el mundo de los plásticos y con la incorporación de los nuevos bioplásticos. En CIPA tenemos el conocimiento y la capacidad técnica para ayudarles en esta nueva etapa, para sustituir plásticos convencionales por los nuevos bioplásticos. En CIPA estamos a su disposición para ayudarles en sus proyectos, para cumplir con la Ley REP y para dar respuesta inmediata a la Ley de plásticos de un solo uso.

Para mayor información los esperamos, como siempre, por contacto@cipachile.cl.

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Versatilidad del FlexBio: Mascarilla biodegradable

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