Jesús Alberto Serrano Zarza – Encargado de Planta Piloto
Gestión Tecnológica y Asistencia Técnica en Polímeros (GT-ATP)
CIPA

En febrero de este año entró en vigencia la primera fase de “Ley de plásticos de un solo uso” o Ley 21.368. Y, como les comentamos en la edición del Newsletter de ese mes, esta legislación “fomentará el uso de materiales más amigables con el medio ambiente, incentivando desarrollos que vayan de la mano con la economía circular, la reutilización y el uso de materiales biodegradables compostables”. Esto evitará la generación de más de 23 mil toneladas/año de desechos provenientes de estos materiales descartables.

Y como consecuencia de lo anterior, en este año hemos visto una serie de productos plásticos convencionales que han ido desapareciendo de circulación, en aplicaciones como: bombillas, cubiertos, revolvedores y palillos. Sin embargo; ahora que han transcurrido los primeros seis meses de la entrada en vigencia de la Ley (en su primera fase), estos productos y sus similares, se encuentran ya prohibidos, haciendo que los establecimientos que venden alimentos tuvieran que adoptar cambios muy rápidamente. Pero no solo este tipo de negocios se vieron afectados, también se impactó a la industria transformadora del plástico local y a los importadores de artículos descartables, alcanzando incluso a las empresas que fabrican y comercializan botellas plásticas desechables.

Con referencia al consumo fuera de los establecimientos de comida (en pedidos para llevar por el cliente o servicios de reparto, el llamado delivery), los envases podrán ser materiales desechables valorizables, distintos al plástico convencional, siempre que el consumidor lo solicite así expresamente.

Sin embargo; hay algunas excepciones, como los envases para comida preparada, en los cuales se permitirá todavía el uso de artículos para empaque con materiales plásticos autorizados. Esto aplica, sólo si cumple con la “condición que sea certificado, para lo que se requerirá que esté compuesto total o parcialmente por materias producidas a partir de recursos renovables, y que esté diseñado para ser compostado a nivel domiciliario o industrial en el plazo máximo de un año”. Estos certificados los emite el Ministerio del Medio Ambiente y deben estar expuestos al público, en los sitios electrónicos y en los propios envases. Para adaptarse a esta medida, el plazo es de tres (3) años, por lo que para el año 2024 todos los establecimientos, industrias plásticas nacionales y los comerciantes del medio deberán haberse adaptado a estos lineamientos.

Además, desde este mes todos los comercializadores de bebestibles deben vender estos en formato retornable (así como recibirlos). En menos de dos años esta medida se extenderá a almacenes y tiendas de conveniencia de todo el país. En cuanto a las botellas plásticas: poco a poco deberán contener mayores cantidades de plástico reciclado en Chile, algo que deberá estar debidamente certificado. Es necesario considerar todos estos puntos para tomar las acciones necesarias, a tiempo.

Recordemos que las sanciones oscilarán entre 1 y 5 U.T.M. por cada producto de un solo uso entregado que incumpla esta Ley (serán fiscalizados por las municipalidades).

Estamos a tiempo de adaptarnos, pero hay que actuar pronto.

En CIPA trabajamos día a día con proveedores de materias primas, industrias transformadoras y procesadoras del plástico, emprendedores y desarrolladores de cada nivel para ayudarlos a encontrar la solución más adecuada para cada caso. Algunos de los servicios que ofrecemos para ajustarse a la Ley de plásticos de un solo uso incluyen:

  • Estudios de reciclabilidad de envases plásticos (¿es reciclable? ¿en qué porcentaje? ¿cómo?). Incluye certificación CIPA y declaraciones internacionales en conformidad con la norma española UNE-EN 13.430.
  • Asistencia técnica en desarrollo de prototipos y productos mejorados, a partir de residuos y subproductos plásticos.
  • Apoyo técnico a emprendedores y Startups en revalorización de materiales plásticos reciclados (descarte industrial y posconsumo). Incluye servicios de uso asistido de nuestros equipos técnicos para procesos a escala piloto.
  • Estudios de biodegradabilidad y compostabilidad de materiales.
  • Desarrollo de formulaciones reciclables (mono y multimateriales).
  • Desarrollo de formulaciones y productos biodegradables compostables. Incluyen formulaciones propias como nuestro material bioplástico compostable nacional: Flexbio, y formulaciones especiales que desarrollamos para nuestros clientes.
  • Evaluación de composición, identificación de materiales y evaluación de propiedades técnicas.
  • Asesorías técnicas en la selección de materias primas, nacionales o internacionales, de acuerdo a los productos a fabricar.
  • Capacitaciones, cursos y talleres en temas de reciclabilidad, compostabilidad y desarrollo de materiales y productos.
  • Capacitaciones en la Ley de plásticos de un solo uso y Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (REP).

Evaluamos cada caso de forma personalizada y ofrecemos nuestras capacidades y conocimientos para ayudarles a alcanzar sus objetivos técnicos y tecnológicos. 

Es el mejor momento para avanzar hacia una economía circular, sustentable y exitosa. Estamos a su disposición en CIPA por el correo contacto@cipachile.cl o a través de nuestra página web www.cipachile.cl.

 Extrusión de película biodegradable compostable para empaques, en CIPA.

 

Cubiertos desarrollados con bioplásticos y materiales vegetales como carga.

 

 

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