El Proceso de Reciclaje, es tan efectivo como su eslabón más débil

02/05/2022 / BY / IN CIPA, Economía circular, Medio Ambiente, Últimas Noticias

Ing. Renato Vergara Guerra, Gestor Tecnológico
Gestión Tecnológica y Asistencia Técnica en Polímeros (GT-ATP), CIPA

El título de este artículo se relaciona con una frase del filósofo escocés Thomas Reid, que en el siglo XVIII escribió que, “una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil”, idea que podemos aplicar al proceso de reciclaje actual. Y, ¿por qué decimos esto? Bien, porque hoy en día observamos que existe una consciencia colectiva, cada vez más fuerte, acerca de colaborar con los procesos de reciclaje, ya que las personas entienden que es una forma de contribuir a disminuir el calentamiento global, la contaminación en las ciudades y campos, proteger la vida animal y la vegetación, en resumen, es una forma de salvar al planeta. Sin embargo, aparecen algunas dudas en esas mismas personas, cuando se hacen preguntas como: ¿de qué forma podemos colaborar?, ¿qué se puede reciclar?, ¿quién se encargará de llevarse y transformar los desechos? Y otras tantas interrogantes que nos llevan a revisar cuáles son los eslabones más débiles en este proceso.

El reciclaje es el proceso de recolección y transformación de materiales para convertirlos en nuevos productos, que de otro modo se convertirían en basura. Y el proceso del reciclaje se parece a una cadena con muchos eslabones, que comienza desde la instalación de una cultura en cada uno de nosotros (la población) para la selección en origen y disposición de los desechos. Además, se requiere de un proceso de transporte y de una infraestructura para la limpieza y tratamiento de los materiales. Luego viene su procesamiento, donde previamente se han definido los nuevos usos o aplicaciones de los materiales recuperados.

Nuestro país cuenta con iniciativas y apoyos de tipo regulatorio, como el caso de la Ley de Responsabilidad Extendida del Productor (Ley REP), que contribuyen a la instalación de la cultura del reciclaje en las personas, las industrias y el comercio. Así vemos que todo comienza desde los hogares, pasa por los colegios y se entrelaza con la gestión de las municipalidades, con campañas y programas educativos, que han llevado a que la población siga avanzando hacia etapas más complejas, como es la selección de los desechos, con una identificación y separación de los tipos de residuos domiciliarios (papel y cartón, plásticos, vidrio, desechos orgánicos).

Vemos que se ha ido avanzado en las municipalidades con etapas superiores, como la instalación de puntos intermedios de acopio de residuos seleccionados, como son los “puntos limpios”, en donde una parte de la población colabora con el reciclaje, llevando sus residuos reciclables a esos lugares dispuestos para recibirlos. Pero ocurre, que a pesar del “esfuerzo” que realiza la población, no hay una logística eficiente asociada al retiro o recogida de esos residuos y se observa la saturación de los puntos limpios, donde incluso se llegan a mezclar de nuevo lo que se había separado en nuestros hogares con otros desechos. Esto hace que se cuestionen algunos eslabones de esta cadena del reciclaje y que venga la pregunta lógica: ¿qué pasa con las empresas que recogen los residuos?.

Esto implica que el reciclaje hay que verlo de una manera sistémica, en donde el final no es necesariamente la sumatoria de cada una de las etapas, ya que el impacto puede ser mucho mayor en algún eslabón, ya que cada etapa define la calidad del todo. Y así observamos que el gestor final de los residuos ocupa un papel muy importante en esta cadena y debe llegar a tiempo para realizar su labor de recoger y transportar los desechos. Esto viene de la mano con las empresas que realizan el reciclaje final de los materiales de desecho. Y va ser muy conveniente que realicen la caracterización de los residuos, es decir, estudiar las propiedades físicas, mecánicas, químicas y otras más, dependiendo del tipo de material. Así se podrá disponer de una ficha técnica que reúna los atributos de ese material reciclado, que será de gran importancia para definir su aplicación final.

Como vimos el reciclaje es un proceso en donde participan muchos actores, como son: la comunidad, las municipalidades, los recicladores de base y los gestores finales, con su logística de recogida, traslado, almacenamiento, y luego procesos de limpieza/clasificación/separación, caracterización y búsqueda de nuevos usos y aplicaciones, que pueden requerir prototipos o formulación de nuevos materiales, para su procesamiento final. En estos casos y en particular para los materiales plásticos y otros polímeros, el Centro de Investigación en Polímeros Avanzados (CIPA) y su empresa de servicios, Gestión Tecnológica y Asistencia Técnica en Polímeros Avanzados (GT-ATP), pueden colaborar efectivamente con los gestores de los residuos o recicladores finales, en la planificación de un sistema de reciclaje, la caracterización de materiales, el desarrollo de prototipos y también de nuevas formulaciones.

Se requiere el fortalecimiento de ese importante eslabón de la cadena del reciclaje que son los gestores de residuos, ya que ellos necesitan el conocimiento pleno de los materiales, a fin de orientar sus esfuerzos en lograr los mejores productos con base a los residuos que recogen. El papel de los gestores de residuos es fundamental y requieren de una certificación por parte del Ministerio del Ambiente de Chile, porque son responsables de la trazabilidad de los residuos y de su buena disposición. Cuenten con CIPA y GT-ATP para el éxito de su labor amigos gestores de residuos. Pueden comunicarse con nosotros por el correo: contacto@cipachile.cl o sino pueden consultar la página: www.cipachile.cl.

 

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