El limpiador de superficies Nanosan: nueva alternativa desinfectante con base a nanopartículas metálicas de cobre y zinc

Yanina Saravia Montero Ingeniero de Desarrollo Gestión Tecnológica y Asistencia Técnica en Polímeros (GT-ATP) CIPA

Desde el año 2022 la pandemia del Covid 19 trajo a una extraordinaria demanda de desinfectantes a nivel mundial, buscando alta eficacia contra gérmenes de todo tipo, pero sobre todo contra el SARS-CoV-2. Pero este virus llegó con gran novedad, ya que para ese momento no existían estudios específicos sobre la eficiencia de los desinfectantes convencionales para combatir ese microorganismo. Pues lo primero que se utilizó fue el alcohol (etanol) como agente higienizante. Pero, al aumentar las infecciones por este virus, se hizo de suma importancia mantener los espacios comunes y las diferentes superficies limpias y libres de gérmenes, sobre todo en lugares de mucha concurrencia: áreas públicas, grandes empresas, transporte público, servicios de salud, gimnasios, restaurantes, bares, colegios, entre muchos otros.

Así que las principales agencias internacionales, que vigilan los temas de salud pública, tales como la ECDC (Centro Europeo para la Prevención y el Control de las Enfermedades) y la EPA (Agencia de Protección Ambiental de los Estados Unidos) suministraron información relevante sobre los productos desinfectantes más apropiados para eliminar el peligro de contagio por el SARS-CoV-2.

Así se unieron al etanol otros desinfectantes como el cloro y el amonio cuaternario, que han sido muy buenas alternativas para la limpieza de superficies, durante el desarrollo de la pandemia. El etanol, a una concentración del 70%, demostró una buena efectividad; sin embargo, carecía de residualidad, porque su efecto desinfectante es solo por tiempo limitado. En cambio, el cloro resultó en una buena alternativa, porque al diluirlo en un porcentaje adecuado, mantiene una acción desinfectante por 10 minutos. Otra alternativa fueron los desinfectantes derivados del amonio cuaternario (QAC), que tienen como base el catión amonio (NH₄+) y se caracterizan por tener efectos biocidas menores en sus primeras 4 generaciones, por lo que hubo que desarrollar una 5ta. generación, especial para la desinfección de grandes espacios. Estos limpiadores se encuentran en aerosoles, desinfectantes domésticos y toallitas de limpieza. Actúan contra microorganismos, tales como: hongos, bacterias, esporas, levaduras y virus. Sin embargo, se ha determinado que el cloro y sus derivados tienen efectos tóxicos en los seres humanos; mientras que en los QAC se ha observado que se puede desarrollar una resistencia de los diferentes patógenos a sus efectos germicidas.

Es así, que en esa carrera por desarrollar el mejor desinfectante contra el SARS-CoV-2 y otros microorganismos patógenos y evitar los efectos nocivos de otros limpiadores comerciales, desde el mundo de la nanotecnología se desarrollaron productos químicos a partir de nanopartículas de cobre metálico en una solución desinfectante con amonio cuaternario, lográndose una alta protección antimicrobiana contra bacterias, hongos y el coronavirus. El gran beneficio de estos productos es que las nanopartículas de cobre quedan en las superficies, actuando como desinfectantes por un tiempo prolongado y con alta efectividad contra los microorganismos, que por su mecanismo de acción son verdaderamente eliminados. Estos sanitizantes, se pueden utilizar para desinfectar espacios de alto tráfico de personas y en servicios públicos, oficinas y hogares, entre otros.

Siguiendo por el camino de la nanotecnología, el Centro de Investigación de Polímeros Avanzados (CIPA), por medio de su empresa de servicios técnicos Gestión Tecnológica y Asistencia Técnica en Polímeros (GT-ATP) han generado una solución líquida desinfectante novedosa y mejorada, con la incorporación de nanopartículas de óxido de cobre y óxido de zinc (CuO/ZnO), diluidas en porcentajes de etanol y de agua, logrando una efectiva y prolongada protección sobre superficies y en artículos de uso personal gracias al cobre, pero con efectos benéficos para las personas por la presencia del zinc. Cabe destacar que este desarrollo se logró, por medio de la validación, a escala piloto, de una metodología de obtención de nanopartículas (CuO/ZnO) core – shell por doble precipitación para la fabricación de un producto de alto poder desinfectante. El desinfectante, denominado NANOSAN, presentó una elevada capacidad antimicrobiana, frente a diferentes microorganismos, que se resume en:

  1. Mantiene un elevado efecto antimicrobiano contra la cepa bacteriana Escherichia coli ATCC 8789 (UFC/cm²), hasta 7 días, tanto en superficies plásticas como sobre el acero inoxidable.
  2. Presentó un alto poder antimicrobiano contra la Pseudomona syringae pv. syringae.
  3. Adicionalmente, se realizaron ensayos de eficacia viricida, según la norma ASTM E1053 (Evaluación de la actividad viricida de los productos químicos previstos para la desinfección de superficies ambientales inertes y no porosas), contra Human Coronavirus strain 229E, ATCC VR-740. Los resultados fueron altamente positivos, ya que presentaron una reducción de 99,99% del virus a los tiempos de exposición de: 5 minutos, 15 minutos y 24 horas, con efecto residual para uso directo por varios días más.

La marca NANOSAN ya fue ingresada a INAPI para su registro correspondiente.

Desde CIPA y su empresa de servicios técnicos GT-ATP estamos en la mejor disposición de establecer contacto con empresas interesadas en conocer sobre el NANOSAN, con fines comerciales, para ayudarles a lograr su fabricación a escala industrial, a través de un contrato de transferencia de la tecnología o alguna modalidad que resulte beneficiosa para las partes. Les invitamos a ponerse en contacto con nosotros por nuestras direcciones de correo electrónico contacto@cipachile.cl o contacto@gt-atp.cl, sino a través de la página web institucional de www.cipachile.cl.

 

Fig. 1. Nanosan

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