Nueva investigación utiliza nanopartículas para combatir problemas de salud

02/27/2019 / POR / En CIPA, CIPA en la prensa, Últimas Noticias

Por Innovación.cl

Un nuevo estudio del  Centro de Investigación en Polímeros Avanzados (CIPA) utiliza nanopartículas con óxido de zinc y cobre para solucionar problemas de salud pública en Chile como las infecciones intrahospitalarias y la resistencia antimicrobiana.

Acudir a un centro médico por una enfermedad para que los especialistas de la salud nos curen no debería entrañar riesgos adicionales para un paciente, más que el problema que le llevó allí. Desgraciadamente, en muchas ocasiones, ir a un hospital puede desembocar en una infección por las bacterias allí reunidas.

Uno de los grandes problemas de la salud pública en Chile está relacionado con la resistencia antimicrobiana, lo que también se encuentra en las líneas estratégicas de la política implementada en Chile desde el 2017 para abordar las infecciones intrahospitalarias.

Ya sea por el riesgo para la vida como por los recursos que implica, las infecciones contraídas dentro de un centro de salud en la actualidad es un problema público, ya que, según el Informe de Vigilancia de Infecciones Asociadas a la Atención en Salud, sólo en 2016 en Chile se registraron más de 7 mil infecciones intrahospitalarias.

Con el objetivo de frenarlas, el Centro de Investigación en Polímeros Avanzados (CIPA), en Concepción, ha desarrollado una investigación con nanomateriales para aplicaciones biomédicas como la generación de nanopartículas compuestas.

“Mi interés es usar métodos simples para desarrollar nuevos materiales antimicrobianos a menor costo y que tengan gran efectividad, lo que es muy útil en las aplicaciones médicas”, expresa el Dr. Varaprasad Kokkarachedu, autor del estudio.

Kokkarachedu, quien trabaja en CIPA desde 2014, investigó la síntesis de nanopartículas por un núcleo de óxido de zinc cubierto por óxido de cobre.

Las partículas de óxido de zinc son reconocidas por su estabilidad, alta bioseguridad, excelentes propiedades antibacterianas y porque su desarrollo permite múltiples aplicaciones. Además, el óxido de cobre es una sustancia económica y de fácil disponibilidad, cuyos iones pueden ingresar en las bacterias y alterar su función enzimática, produciendo su muerte.

“Las nanopartículas que trabajamos tienen multifuncionalidades que inhiben las bacterias. Además, lo hacen más rápido en comparación con la forma tradicional (las partículas por separado) y la estabilidad de las nanopartículas se sostiene por períodos más largos de tiempo”, explica el investigador de CIPA.

Las aplicaciones de esta tecnología son múltiples y variadas: pueden ser incorporadas a dispositivos médicos, superficies antimicrobianas, textiles bactericidas y en la infraestructura hospitalaria; ya que ha probado ser efectiva contra la bacteria Staphilococcus Aureus.

Con 76 brotes epidémicos reportados en el país en 2016, la bacteria Staphilococcus aureus fue la causante del 84% de las infecciones en heridas operatorias en adultos, del 33% en cesáreas y del 20% de las neumonías en pacientes con ventilación mecánica. Estos datos muestran aún más la importancia de esta investigación en un tema que repercute a la salud de todas las personas.

Resistencia a los antibióticos

Un beneficio de esta tecnología es la potencial disminución de la resistencia antimicrobiana. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), para el 2050 más de 10 millones de personas morirán al año producto de bacterias que no ceden ante el uso de antibióticos.

Esta situación puede poner en jaque a la medicina moderna, ya que cualquier cirugía, por muy simple que parezca, puede ser de alto riesgo si las bacterias logran invadir el organismo sin control; ligando este problema con las infecciones hospitalarias.

Se reconocen varias razones para la resistencia a los antibióticos. Uno es el uso indiscriminado de estos medicamentos, tanto a nivel humano como animal, donde hay estudios que indican que la gran cantidad de antibióticos utilizada en la industria salmonera puede representar un problema para la salud de las personas.

Otros son los diagnósticos erróneos, la automedicación o no seguir la prescripción de manera correcta, situaciones que pueden significar que las bacterias se vuelvan resistentes a los antibióticos.

Es en este escenario, herramientas que permitan contrarrestar la acción de microorganismos, como la innovación creada en CIPA, se presenta como un camino a la solución. Esto debido a que su aplicación en revestimientos hospitalarios o incluso en transportes públicos, puede enfrentar el problema antes que se geste la enfermedad.

“Hoy en día nos encontramos en la etapa de investigación y desarrollo. Esperamos validar a la brevedad dispositivos que contengan el principio activo de estas partículas, buscando que se generen impactos sobre la calidad de vida de las personas” señala el director de CIPA, Claudio Toro, y agrega que “desde CIPA esperamos que esta línea de trabajo contribuya a generar alternativas tecnológicas reales, que ayuden al sector salud a incrementar la prevención”.

 

Nota original

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CIPA

El Centro de Investigación en Polímeros Avanzados, CIPA, es una entidad regional que apoya el desarrollo sostenible al impulsar la economía circular, generando nuevos materiales basados en polímeros de origen  natural, sintético y reciclado, que agregan valor a la sociedad, al medioambiente y al ecosistema local y nacional.